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viernes, 2 de noviembre de 2007
lunes, 29 de octubre de 2007
Maquiavelo: El poder y la pasión

. . . Maquiavelo ha penetrado en la naturaleza del poder tanto en el plano del conocimiento teórico como en el de la praxis. A tal punto se le ha reconocido esto que casi no hay estadista o político de cierto relieve que no haya abrevado en las enseñanzas del autor de "El Príncipe". Y, sin embargo, con increíble frecuencia, muchos de ellos, llevados por la pasión desenfrenada del poder, incurrieron en los errores que las enseñanzas de Maquiavelo procuraban salvar. Confundieron el "arte de la política" con el "arte por el arte" y sucumbieron frente a la "realità effettuale".
Es que Maquiavelo no es autor que se agota en una primera lectura, menos aún rápida. Es para ser leído y releído, meditado en profundidad y acotado antes que ser actuado con apresuramiento. No en vano su pensamiento traspasó los siglos con una vigencia y frescor que sólo tienen las obras maestras.
Se engañan quienes piensan que ha perdido vigencia. No lo han releído detenidamente y en sincronía con los hechos presentes. . .
. . . este libro de Lucero Figueroa es como una invitación al regusto en la meditación de dos apectos sumamente importantes en la vida y el pensamiento del ilustre florentino. Invitación difícil de rehusar, más aún cuando viene acompañada de un análisis lúcido y sereno como si estuviésemos discurriendo con el mismo personaje de la obra. Se experimenta, entonces, una atracción irresistible por volver al auténtico Maquiavelo, el que pervive vigoroso en las fuentes del pensamiento, tan antiguo en el tiempo real como vigente en el tiempo histórico que conexiona.
Sin embargo, en la realidad política de nuestros días, un temor nos invade y retiene: es el de sentirnos como él mismo se veía: "...istórico, cómico e tragico".
del Prólogo del Doctor Artemio Luis Melo
En Google libros se han publicado algunas páginas de esta obra que podrán leer si desearan profundizar el tema.
martes, 25 de septiembre de 2007
jueves, 6 de septiembre de 2007
PARA LOS QUE MANDAN Consejos de Guicciardini y Maquiavelo.
Fernando Lucero Figueroa.
En política la acción implica producir una decisión. Pero la vida política se presenta plena de decisiones encontradas, cada una deseosa de imponerse sobre las otras en busca del poder. El discurso del homo politicus sería por ello esencialmente retórico y no científico.
Maquiavelo fue el primero en advertir que la apariencia era el ámbito en el que naturalmente debía moverse el hombre político.Juntamente con Guicciardini trataron de descubrir ciertas reglas y técnicas que pudieran guiar la acción política por un acertado camino, pero también de cómo precaverse de las circunstancias imprevistas que a veces se interponían implacable y adversamente. Así, en esta postura que ambos sostenían, comenzaba a vislumbrarse una característica esencial: la actitud científica.
UNR Editora 144 páginas.
Costo: $16.
Fernando Lucero Figueroa.
En política la acción implica producir una decisión. Pero la vida política se presenta plena de decisiones encontradas, cada una deseosa de imponerse sobre las otras en busca del poder. El discurso del homo politicus sería por ello esencialmente retórico y no científico.
Maquiavelo fue el primero en advertir que la apariencia era el ámbito en el que naturalmente debía moverse el hombre político.Juntamente con Guicciardini trataron de descubrir ciertas reglas y técnicas que pudieran guiar la acción política por un acertado camino, pero también de cómo precaverse de las circunstancias imprevistas que a veces se interponían implacable y adversamente. Así, en esta postura que ambos sostenían, comenzaba a vislumbrarse una característica esencial: la actitud científica.
UNR Editora 144 páginas.
Costo: $16.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
NICOLAS MAQUIAVELO
Nació en Florencia el 3 de mayo de 1469. Descendía por parte de su padre de una antigua familia originaria del Valle de Pesa establecida en la ciudad de Florencia en el Siglo XIII. Numerosos miembros de su familia comenzaron a figurar desde entonces en esta ciudad desempeñando importantes cargos públicos . No se tiene constancias de sus actividades en Florencia hasta su nombramiento en 1498 mediante concurso público (a los veintinueve años) como Secretario de la Segunda Cancillería, que se ocupó de las relaciones exteriores de la república cumpliendo con diligencia todas las importantes tareas encomendadas. Realizó cerca de veinte misiones diplomáticas al servicio de Florencia, algunas más allá de los Alpes, donde tuvo la oportunidad de tratar con grandes personalidades de la época.En 1513 los avatares de la política florentina le obligaron al exilio luego de sufrir la tortura y la cárcel. Es precisamente en este forzado exilio -en su villa de San Casciano- cuando escribirá sus obras más importantes: "La primera Década de Tito Livio" y "El Príncipe".
Maquiavelo fue poeta, historiador, estratega militar, comediógrafo, filósofo, político, diplomático, es decir, un arquetipo del Renacimiento como lo fueron Leonardo o Pico della Mirandola, pero por sobre todo fue especialmente un hombre preocupado por el destino de su ciudad y de Italia.
Con Messer Guicciardini mantuvieron una asidua amistad, aunque limitada por las diferencias de clase que los separaba, que no fueron obstáculos no obstante para que compartieran instancias de la vida común y veladas intelectuales en los círculos de Florencia nutrida por una extensa relación epistolar.
Su visión del mundo y del hombre, fue estrictamente realista no dejándose llevar por falsos idealismos y subjetividades. En la historia del pensamiento político será considerado pues como un paradigma del realismo político.
Entre sus obras, además de las ya referidas, citamos: "El Arte de la Guerra", "Historia de Florencia", Ritratto delle cose della Magna", "Vita di Castruccio Castracani", sus célebres obras de teatro "Clizia" y "La Mandrágora", de poesía "Capitoli" y "L´Asino d´oro" y "·La Favola di Belfagor".
Morirá el 21 de junio de 1527 -luego de dejarse confesar- rodeado de alagunos familiares y escasos amigos con los que rió hasta sus últimos instantes. El epitafio sobre su tumba, en la iglesia de Santa Croce así lo recuerda: "Tanto nomini nullum par elogium" (Tanto nombre nunca será igualado).
martes, 4 de septiembre de 2007
FRANCESCO GUICCIARDINI
Francesco di Piero Jacopo Guicciardini e di Simona di Buongianni Gianfigliazzi nació en Florencia el 6 de marzo de 1483. Era el tercer hijo de una familia numerosa (seis hombres y seis mujeres), que no poseía gran fortuna, hecho que llevó a Francesco a abrirse camino por su cuenta para asegurarse una posición social y económica. Estudió primeramente latín, griego, filosofía y matemáticas. En 1498 comenzó sus estudios de derecho finalizándolos en 1505 en la Universidad de Pisa. Tuvo una exitosa carrera como abogado de las más importantes familias florentinas.En 1511 la república de Florencia lo designó embajador en España ante la corte de Fernando el católico, función que cumplió hasta 1514. Fue este acontecimiento que cambió definitivamente su vida, particularmente por ser la primera experiencia política en el más importante estado de la época guiado por el más hábil, desprejuiciado e iluminado gobernante que por aquel entonces existiera en Europa. Su experiencia como Embajador nutrió su intelecto guiándose exclusivamente por la realidad, con una capacidad innata para advertir en un instante los diversos cambios de opinión y de acciones de sus contendientes. Estaba siempre dispuesto a aceptar las lecciones de la realidad liberado de ideologías abstractas y de resabios escolásticos. Dicho cargo lo ubicó entre los más importantes políticos de Florencia.
De vuelta a su ciudad cumplió numerosas funciones entre las cuales se destacó en 1526 la de embajador en la sede Pontificia en Roma ante Clemente VII. Finalmente en 1537 se retiró de la vida política dedicándose a su máxima obra: la "Historia de Italia". Falleció el 22 de mayo de 1540 en su villa de Santa Margherita cerca de Florencia.
En el transcurso de su intensa vida política produjo importantes obras políticas entre las que se destacan: "Storia florentina" (1509), "Discorso di Logrogno" (1512), "Relazione di Spagna", "Diálogo del reggimento di Firenze" (1525). "Ricordi politici e civili" (1529), "Le considerazioni sui Discorsi del Machiavelli" (1529), "I Discorsi del modo di riformare lo stato dopo la caduta della repubblica e di assicurarlo al duca Alessandro" (1531), y finalmente entre 1537 y 1540 escribirá la "Storia de Italia". Pasó a la historia como uno de los más grandes estadistas de Italia.
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