lunes, 29 de octubre de 2007

Maquiavelo: El poder y la pasión



. . . Maquiavelo ha penetrado en la naturaleza del poder tanto en el plano del conocimiento teórico como en el de la praxis. A tal punto se le ha reconocido esto que casi no hay estadista o político de cierto relieve que no haya abrevado en las enseñanzas del autor de "El Príncipe". Y, sin embargo, con increíble frecuencia, muchos de ellos, llevados por la pasión desenfrenada del poder, incurrieron en los errores que las enseñanzas de Maquiavelo procuraban salvar. Confundieron el "arte de la política" con el "arte por el arte" y sucumbieron frente a la "realità effettuale".
Es que Maquiavelo no es autor que se agota en una primera lectura, menos aún rápida. Es para ser leído y releído, meditado en profundidad y acotado antes que ser actuado con apresuramiento. No en vano su pensamiento traspasó los siglos con una vigencia y frescor que sólo tienen las obras maestras.
Se engañan quienes piensan que ha perdido vigencia. No lo han releído detenidamente y en sincronía con los hechos presentes. . .
. . . este libro de Lucero Figueroa es como una invitación al regusto en la meditación de dos apectos sumamente importantes en la vida y el pensamiento del ilustre florentino. Invitación difícil de rehusar, más aún cuando viene acompañada de un análisis lúcido y sereno como si estuviésemos discurriendo con el mismo personaje de la obra. Se experimenta, entonces, una atracción irresistible por volver al auténtico Maquiavelo, el que pervive vigoroso en las fuentes del pensamiento, tan antiguo en el tiempo real como vigente en el tiempo histórico que conexiona.
Sin embargo, en la realidad política de nuestros días, un temor nos invade y retiene: es el de sentirnos como él mismo se veía: "...istórico, cómico e tragico".
del Prólogo del Doctor Artemio Luis Melo
En Google libros se han publicado algunas páginas de esta obra que podrán leer si desearan profundizar el tema.